FAQ Perseverancia

¿Quiere Dios que continúe en el seminario?

Juan Pedro pregunta:

Soy un seminarista de 1º año de teología. He estado en el seminario desde los 16 años y quiero seguir con mis estudios para el sacerdocio. Sin embargo, quiero estar seguro de que Dios me está llamando. Lo que veo que hay que hacer en el ministerio en una parroquia a veces me da miedo y no sé si podré hacerlo bien. Esto me desanima. ¿Quiere Dios que continúe en el seminario o debería servirlo por otro camino?

Querido Juan Pedro,

Gracias por tu mensaje. Sin embargo, creo que me estás haciendo preguntas que sólo puede responder el padre espiritual del seminario o un sacerdote que te conoce bien. Tus preguntas no tienen tanto que ver con principios generales sino sobre el modo en que estas realidades se aplican a tu vida y tu historia concretas. Y como no te conozco, no me atrevería a darte una respuesta.

¿Qué es lo que conviene que le digas al padre espiritual? Habiendo vivido ya varios años en el seminario, seguramente has adquirido un buen conocimiento de ti mismo: tus cualidades y tus defectos, tus talentos y limitaciones. También coméntale tus temores, qué es lo que te hace experimentar temor o ansiedad de cara al ministerio sacerdotal. En este sentido, creería que también deberías tener en cuenta, además de lo que tú sientes, lo que Cristo quiere y las necesidades de tantas almas alejadas de Él con gran detrimento de sus almas y de sus cuerpos. Por ello, te recomendaría que también veas qué estás dispuesto a entregar al Señor para hacer el bien a estas almas que Él te confía. Espero que esto te ayude. Cuenta con mis oraciones.

¿Puedo ser sacerdote si he efectuado un aborto como médico?

Médico Arrepentido pregunta:

Padre, hace unos dos años conocí a Jesucristo después de una experiencia terrible, y mi vida ha dado un cambio enorme para bien. Tengo 25 años ahora. Pero durante mi adolescencia y primera juventud me he alejado mucho de Dios. Estoy terminando mi carrera de medicina y siento que Dios me llama a ser sacerdote. Sin embargo, tengo un problema… la experiencia terrible de la que le hablaba es que ayudé a una persona a abortar. ¿A pesar de haber cometido un crimen tan terrible puedo ser sacerdote?

Muy estimado Médico Arrepentido,

Gracias por tu pregunta. Sin duda las acciones que cometemos libremente, sobre todo cuando tienen que ver con la vida y la muerte, nos marcan profundamente. Incluso de una acción tan terrible como es procurar un aborto Dios puede sacar de eso cosas buenas, como el hecho de que te encontraras con Cristo y pudieras volver a vivir cerca de Él. Esto hay que agradecérselo a Dios. Supongo que ya has puesto este pecado en las manos de la misericordia de Dios acercándote a la confesión. Él perdona todo, a Dios gracias.

Ahora respondo a tu pregunta. El Código de Derecho Canónico recoge lo que se llaman “irregularidades” que, mientras existan, hacen que una persona no pueda recibir el sacramento del orden sacerdotal o que, si lo ha recibido, no pueda ejercerlo. Puedes encontrar la lista de irregularidades en este enlace: http://www.multilingualarchive.com/ma/enwiki/es/Canonical_impediment#Impediments_to_ordination_to_the_Priesthood

Una de estas irregularidades (Cf. Código de Derecho Canónico 1041, §4), que afecta a cualquier varón católico y le hace no apto para recibir el sacerdocio es el cometer homicidio voluntario o bien participar, ayudar o animar a que se haga un aborto del que se sigue su efecto, es decir, que efectivamente se realice.

Por lo tanto, tú has incurrido en esta irregularidad. Esto no quiere decir que no puedas ser sacerdote. Pero antes de empezar el camino, tienes que solicitar una dispensa de la irregularidad a la Santa Sede. (Cf. Código de Derecho Canónico 1047 §2, 2) Para hacerlo, lo más fácil es que informes al sacerdote que te esté acompañando en tu proceso vocacional del aborto que practicaste como médico, le hagas ver tu arrepentimiento, etc. Él, después, puede solicitar al Santo Padre, a través de la Penitenciaría Apostólica, el permiso para levantarte la irregularidad. El que puedas o no seguir el camino del sacerdocio dependerá de lo que se decida en la Santa Sede. Si te levantan la irregularidad, adelante. Si ven más prudente no hacerlo, tú puedes estar tranquilo, que no es un pecado ni un gesto de menor amor de Dios, sino una indicación clara de que el Señor quiere que lo sirvas como médico, amando, celebrando y defendiendo la vida.

Cuenta con mis oraciones.